El Fesol de Beceite entra en el Arca del Gusto: un homenaje a la resistencia rural

El pasado 23 de abril, coincidiendo con una fecha tan señalada, la Asociación Slow Food Zaragoza-Teruel vivió una jornada de profunda emoción en Beceite. No fue solo un evento gastronómico, sino un acto de justicia con nuestro patrimonio alimentario: el homenaje a la familia Moragrega Julián, Javier y Alberto, propietarios de La Fábrica de Solfa, por su papel crucial en la recuperación del Fesol de Beceite.

Un reconocimiento con sello internacional

El acto, celebrado en la sala Bóveda de La Font del Pas, tuvo como momento central la entrega de la acreditación de Slow Food Internacional. De manos de nuestra presidenta, Belén Soler, la familia recibió el distintivo que oficializa la entrada de esta judía blanca autóctona en el Arca del Gusto, el catálogo mundial de alimentos en peligro de extinción que debemos proteger.

Este logro es el resultado de años de compromiso. Como se destacó durante la proyección de un vídeo sobre su trayectoria, los hermanos Moragrega no solo han cocinado el fesol; han sido semilla y altavoz, tejiendo una red de agricultores y restauradores para evitar que esta seña de identidad del Matarraña desapareciera.

Una victoria colectiva

El homenaje se hizo extensivo a todas las manos que sostienen el territorio. En sus palabras de agradecimiento, la familia quiso compartir este hito con otros nombres imprescindibles como la Fonda Alcalá y la familia Los Torres, además de todos los agricultores que resisten en los pueblos cuidando las semillas tradicionales.

Tras el acto institucional, la celebración se trasladó a la chopera del río Matarraña. Allí, entre amigos y socios, disfrutamos de una degustación que fue un manifiesto del producto local: Fesol de Beceite con azafrán de Teruel, ajo de Arándiga y AOVE Royal de Alloza. El brindis se acompañó con otros alimentos «buenos, limpios y justos» de nuestra red, como conejo escabechado, encurtidos y vinos de la tierra.

Defender el Fesol de Beceite es defender nuestra memoria y nuestra dignidad rural. Gracias a la familia Moragrega Julián y a todos los que creen que el futuro también se siembra, grano a grano, en nuestros pueblos.

¡Larga vida al Fesol de Beceite!

Alberto y Julian Moragrega